Estos activos son una alternativa para la inversión de quienes buscan proteger el poder adquisitivo; en época de devaluación y tras las PASO, la demanda se incrementó

La semana siguiente a las PASO (elecciones primarias abiertas simultáneas y obligatorias) el salto del dólar volvió a hacer, como tantas veces en la historia local, que los argentinos buscaran resguardar el valor adquisitivo de sus recursos mediante la compra de billetes verdes. Pero también, con la adquisición de algo que en décadas anteriores no existía: criptomoneda.

Claro que la magnitud de la demanda no fue igual a la de la moneda estadounidense. Aun así, su aumento fue considerable en los días posteriores al 11 de agosto: según cuenta Manuel Beaudroit, cofundador y CMO de Bitex, compañía que brinda servicios financieros, a la compra habitual se le sumó un 5%.

En la Argentina, las criptomonedas más fuertes son bitcoin, ethereum y dai. Las dos primeras tienen un valor volátil, mientras que la tercera tiene un valor estable. En tanto, los principales operadores que hay en la Argentina para comprar criptomonedas son Ripio, Buenbit y Vitex (aunque también existen otros más chicos y está el mercado informal cara a cara).

“En un escenario de tanta volatilidad y riesgo soberano, el bitcoin cumple una doble función; por un lado es un resguardo de valor desconectado de cualquier otro tipo de activo y, por otro lado, es un salvoconducto que nos permite seguir conectados al mundo”, comenta Beaudroit.

Bruno Rovagnati, managing director de R/GA Latam, dice que la gente, después de las PASO, se escapó del peso para ir en busca de algo que le garantizara reserva de valor, y una de las opciones son las criptomonedas. “Lo que buscan es un refugio en un activo más duro, que escape de la volatilidad del peso, con una liquidez más alta que un ladrillo o un dólar. Por unos pocos pesos se pueden comprar”, dice.

Mariano Di Pietrantonio, líder de comunidad de la criptomoneda dai, recientemente llegada al país, cuenta que lo que vieron en el mercado local a partir PASO fue que su volumen de operaciones se multiplicó por 20. “Cuando hay una moneda que se desvaloriza, siempre las cripto aparecen como una alternativa. Lo vimos en Venezuela y en Colombia, por hablar de dos países de la región”, afirma.

Di Pietrantonio enfatiza que, a pocos días de su lanzamiento, en el medio de un contexto inflacionario y de devaluación, dai se posiciona como solución a la volatilidad, justamente por tratarse de una criptomoneda que garantiza la estabilidad (1 dai: 1 dólar), con operatividad 24/7, sin spread bancario, sin fluctuaciones y con un ecosistema de interesantes servicios complementarios.

El mercado face to face transaba en la Argentina un millón de dai por mes (lo que equivale a US$1 millón), pero ahora eso se convirtió en S$20 millones, aproximadamente. “Vemos un aumento de las transacciones, incluso hasta con sobreprecio en relación al mercado internacional. Eso se explica por el hecho de que estas monedas no tienen cepo de ningún tipo y son transferibles de persona a persona en cualquier momento y en cualquier lugar del mundo. Además, cotizan en dólares y la operación es instantánea”, describe.

En el caso concreto de bitcoin, ya se sabe qué cantidades va a haber hasta el fin de los tiempos. Según explica Beaudroit, tener certeza sobre la escasez de un activo es lo que hace, entre otras variables, que cobre mayor valor. “En el caso puntual del bitcoin van a ser 21 millones y no se van a generar más. No existe hoy ningún otro activo sobre el que tengamos tanta certeza de su escasez, ya que ni el oro como patrón histórico puede plantarse ahí”, agrega.

El crecimiento de las criptomonedas impulsa la llegada de operadores. Ese fue el caso de BITPoint. “Los usuarios encuentran la liquidez deseada para la compra de bitcoin y otros criptoactivos. Nuestra certificación japonesa avala todos los procedimientos y estándares y ofrecemos nuestra colaboración al ecosistema blockchain local”, señaló Genki Oda, presidente de BITPoint Japan.

Según dice Stefan Krautwald, miembro de la junta directiva de BITPoint para Latinoamérica, la industria está creciendo y los principales gobiernos y empresas del mundo están adelantando la incursión en el mercado de una u otra forma. Algo de eso ya se vio con el anuncio de Libra, la criptomoneda de Facebook, que se espera para 2020.

Aun en el caso de las criptomonedas que no tienen paridad con el dólar, el comportamiento en los últimos días fue positivo. En el caso de bitcoin, por ejemplo, se observó que tuvo una variación en su cotización de 3,59% en los últimos 30 días; de 4,26%, en los últimos 60 días y de 4,20% en los últimos 120. Cualquiera de estas cifras, claro, se sitúa muy por debajo del porcentaje en que aumentó el dólar.

Si bien no todos están aún familiarizados con estas monedas del siglo XXI, parecen emerger como una buena opción para el que quiere preservar sus ahorros sin terminar en el consabido dólar.

Fuente: La Nación