Por la revolución tecnológica que se está viviendo en el mundo, el auto dejará de ser solamente un medio de transporte y pasará a ser centro de conectividad, como una gran computadora en cuatro ruedas. Entretenimiento, servicios, información, comunicación pasarán a ser más importantes que las características técnicas del motor. Los nuevos servicios de movilidad como carsharing, carpooling, car rental, o leasing, también forman parte de este cambio y serán una fuente de nuevos negocios.

Asimismo, sobre la base de la experiencia internacional, se plantea la aparición de nuevos jugadores que manejarán un negocio tanto o más importante que el de las marcas tradicionales. Estos son, por ejemplo, Tesla, Microsoft, Google o Uber. En los distintos niveles de la cadena de producción y comercialización este fenómeno se repetirá y ya no serán las grandes automotrices las que monopolicen la actividad.

Estas son algunas de las conclusiones que se desprenden de un estudio que elaboró la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), la entidad que agrupa a las concesionarias de autos en el país.

En ese trabajo, de más de 70 páginas, se analiza la situación de mercado automotor argentino y sus perspectivas, pero también se contempla el impacto que tendrá en la comercialización de vehículos la llegada de nuevas tecnologías y sistemas de movilidad.

Durante la presentación del estudio, se planteó a los gerentes y dueños de concesionarias que la actividad como se la conoce hoy tiende a desaparecer y la rapidez para entender los cambios que se avecinan es vital para la supervivencia de las empresas.

En la entidad, hay mucha preocupación por esta situación porque la mayoría de las empresas no están preparadas para una reestructuración tan importante, acostumbradas a años de un negocio cautivo en donde los consumidores llevaban la peor parte por la falta de alternativas. Ya en la Argentina están apareciendo nuevas formas de adquirir un 0 km que compiten con las concesionarias tradicionales.

El capítulo referido a este tema se inicia con un título contundente: “El software se está comiendo al mundo”. En ese sentido, señala que “el automóvil está siendo redefinido y presenta grandes oportunidades y desafíos”.

Uno de los puntos principales plantea que, en la actualidad, la mayor parte de los ingresos de las automotrices (tanto fabricantes como concesionarias) provienen de la venta de vehículos, pero que esta situación cambiará radicalmente para 2025, cuando se prevé que la parte más importante de la facturación de estas empresas llegará de los servicios de datos, movilidad compartida y postventa.

De hecho, en la mayoría de los países con largo pasado en la industria automotriz ya se reconoce que se llegó a un techo de producción, por lo que anticipan que en los próximos años se venderán menos autos como consecuencia de un cambio de concepto de uso de un vehículo

El estudio elaborado por ACARA fue tomado como base para un pedido que la entidad realizará al Gobierno para que decrete la emergencia automotriz por un año, estableciendo una serie de medidas impositivas y financieras, tal como adelantó ayer Ámbito Financiero en su edición web. Es que por la fuerte caída de las ventas, la situación de las concesionarias de autos es crítica. Este año se venderán la mitad de 0 km que en 2018 y ya estiman que 2020 puede ser peor.

Fuente: Ámbito